Tus ojos, observando lo que creí no podía ser visto.
Tus manos, acariciando lo que pensé no podía ser tocado.
Tus oídos, escuchando palabras que pretendí no volver a pronunciar.
Tu nariz, percibiendo un olor tan sutil que pasaba desapercibido.
Y tu boca, besando, saboreando y diciendo cosas que me derriten por dentro.
Todo tú proporcionando un mar de sentimientos y sensaciones que había perdido.
Ahora ya no importa nada más, solo tu y tus ojos, tus manos, tus oídos, tu nariz, tu boca y lo que me haces sentir con ellos.
¿O quizás sea mejor decir “nosotros”? nuestros ojos, nuestras manos, nuestros oídos, nuestras narices, nuestras bocas… porque de otra manera estaríamos incompletos, no podríamos salvar esos abismos que nos separan o ¿Qué nos unen?
Lo principal de todo esto, es que es sólo nuestro, sólo tú y yo, como tu dices.
viernes, 7 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario